Síntomas y enfermedades

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Si bien se piensa a las tortugas como animales poco expresivos ante la presencia de un problema de salud ellas presentan síntomas.

Entre la síntomatologia se puede encontrar:

- Hinchazón en los ojos o dificultad para abrirlos, burbujas en la nariz:

En muchos casos las tortugas que son mascotizadas suelen desarrollar infecciones oculares y respiratorias.

Esto puede deberse al exceso de humedad y cambios bruscos de temperaturas.

Ante esta situación lo primero que hay que hacer es aislar por completo al ejemplar infectado (en caso de tener otras tortugas). Evitar manipularla y en caso de hacerlo, desinfectarse bien las manos antes y después. Evitar pisar el recinto sin protección porque en la suela quedan bacterias y virus que luego serán desparramados por el resto del hogar.

Una vez aislada la tortuga se deben comunicar con su veterinario especialista de cabecera y les dirá el procedimiento.

El especialista sabrá si requiere tratamiento para conjuntivitis, laringitis o lo que sea que le este afectando. En algunos casos se indican nebulizaciones con antibiótico.

Bajo ningún punto automedique a su tortuga, porque puede ser letal o causar daños irreversibles.

- Rechazo a la comida, reducción de actividad:

La falta o disminución de apetito se puede deber a varias razones. Entre ellas está la posibilidad de que, si es una hembra, haya retención de huevos. Como bien se sabe, las hembras ponen huevos, y deben hacerlo cada año aunque no haya presencia de un macho.

A veces sucede que si no están dadas las condiciones ideales, léase: alimentación balanceada, espacio de tierra para poder depositar los huevos, calcio suficiente en su alimento, entre otras; algunas hembras no desovan a tiempo. Esto es un trastorno no menor, ya que, si los huevos quedan retenidos en su cavidad celómica, cuando llega el invierno y entran en proceso de brumazón, los huevos se calcifican. ¿Qué significa esto? Que crecen en tamaño, y se endurecen, quitándole el calcio a los huesos y caparazón del animal. Esto producirá, que al subir las temperaturas, y comenzar nuevamente a tener más actividad, las hembras no estén en condiciones de “despertar” de ese estado y suelen enfermar.

En algunos casos, por falta de calcio las hembras no pueden despedir los huevos de forma correcta y quedan trabados en la cloaca, donde suelen romperse y producir infecciones. En este caso hay que acudir con urgencia al veterinario especialista para que retire todos los restos del huevo e indique un tratamiento de antibióticos.

Los machos también pueden tener dificultades para salir de la brumación, en general es cuando se los alimenta con dietas pobres, basadas en lechuga y pepino. La alimentación variada es fundamental para un buen estado de salud. Lo mismo que la luz solar. Una tortuga que vive encerrada en una casa, se irá debilitando de a poco hasta adquirir deformaciones importantes tanto en su caparazón como en su estructura ósea.

Revertir el raquitismo es lento y complejo. Requiere de complementos vitamínicos y de calcio, que deben ser indicados por un especialista, ya que el exceso de los mismos puede ser perjudicial para el animal.

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